Si el tráfico de datos de Internet continúa en aumento, a finales de 2021 será necesario un bosque de aproximadamente 115.000 km 2 para absorber el carbono emitido

La pandemia de la COVID-19 trajo consigo, hace casi ya un año, la paralización del país. La población estuvo varios meses bajo un confinamiento estricto, lo que provocó un gran descenso de la actividad de muchos sectores, como el
transporte. Como resultado, se produjo una caída global de las emisiones de
carbono. Sin embargo, a la par se daba otra situación que contrarrestaba los
resultados anteriores: el incremento generalizado del tráfico de Internet.

Teletrabajo, videollamadas, juegos y deporte online…. Todas estas actividades de entretenimiento se han puesto a la orden del día para los ciudadanos. Pero, si pensamos en los efectos qué pueden tener, es posible que muy poca gente piense en el impacto medioambiental. ¿El motivo? Que todas necesitan la transferencia de datos de Internet.

De esta manera, un estudio realizado por investigadores de la
Universidad de Purdue, la Universidad de Yale y el Instituto de Tecnología de
Massachusetts
señala que los países han informado de un aumento de, al menos, un 20% en el tráfico de Internet desde marzo de 2020. Así, se pone en evidencia que una hora de videoconferencia o transmisión emite entre 150 y 1.000 gramos de dióxido de carbono, requiere entre 2 y 12 litros de agua y precisa un área de tierra del tamaño de un iPad Mini, aproximadamente. ¿Cómo se podría reducir esta huella medioambiental? Según el estudio, hay dos puntos que son clave:

  • Apagar la cámara durante una llamada web reduce la cantidad en hasta un 96%.
  • Transmitir el contenido en definición estándar en lugar de en alta definición, podría conllevar una reducción del 86%.


Otros temas de interés: Las redes sociales y su influencia sobre la conciencia medioambiental


Por cada gigabyte transferido online se emiten entre 28 y 63 gramos de CO2, se
consumen entre 0,1 y 35 litros de agua y entre 0,7 y 20 metros cuadrados de
tierra. Por tanto, si la tendencia continúa hasta finales de este año, el uso
de la red podría requerir por si solo un bosque de unos 115.000 km2 para
absorber el carbono emitido. Además, el agua adicional necesaria en el
procesamiento y en la transmisión de datos sería suficiente para llenar más de 300.00 piscinas olímpicas
. Y como resultado, la huella de uso de la tierra sería, aproximadamente, igual al tamaño de Los Ángeles.