El turismo es uno de los sectores económicos mas afectados por la crisis sanitaria de la COVID-19. Los países se han blindado para intentar frenar los contagios, lo que ha provocado un descenso muy notable en las visitas de ciudadanos extranjeros. En concreto, esta industria podría enfrentarse a una reducción de hasta un 78% en las llegadas internacionales de turistas, lo que supone, además, poner en riesgo más de 100 millones de empleos, según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el organismo especializado de la ONU.
Mientras los diferentes países tratan de recuperarse económicamente al tiempo que hacen frente a los desafíos de salud pública e higiene por la pandemia, el sector turístico global, que representa el 10% del PIB mundial, puede continuar luchando contra la contaminación por plásticos. Así lo recomienda la Iniciativa Mundial sobre Turismo y Plásticos, liderada por la Organización Mundial del Turismo (OMT), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y en colaboración con la Fundación Ellen MacArthur, a través de la publicación ‘Recommendations for the tourism sector to continue taking action on plastic pollution during COVID_19 recovery’, un documento que funciona como plan de acción para las partes interesadas del sector privado y público.
El documento recoge cinco recomendaciones relacionadas con los conceptos clave que subyacen a la visión común de una económica circular en torno al plástico y deben ser vistas como complementarias a las normativas nacionales y locales. Por ejemplo, ilustra cómo reducir la huella de plástico, trabajar más de cerca con los proveedores de servicios de residuos y garantizar la transparencia en las acciones tomadas, puede contribuir significativamente a una recuperación responsable del sector turístico.
- Retirar envases y artículos innecesarios para reducir la contaminación cruzada
Según la OMS, es posible el contagio a través del contacto indirecto, es decir, mediante un punto de contacto. Por ello, es importante reducir esos puntos y desinfectar aquellos materiales y objetivos que puedan estar en contacto. Los plásticos de un solo uso también deben ser desinfectados antes de ser utilizados o puestos al servicio de los clientes.
Hay que continuar eliminando los envases y artículos de plásticos innecesarios durante la recuperación de la pandemia para contribuir a reducir dichos puntos de contacto. Por tanto, solo deben estar accesibles los artículos necesarios para los ciudadanos, evitando así también la creación innecesaria de desechos.
- Desarrollar procedimientos de limpieza y desinfección y fomentar la reutilización
De nuevo, hay que tener en cuenta que los artículos de plástico de un solo uso también pueden contaminarse, por lo que garantizar su higiene y seguridad depende principalmente de procedimientos de limpieza y desinfección sólidos y fiables. Por tanto, siendo completamente necesaria la integración de estos protocolos, la apuesta por productos reutilizables se posiciona como una inversión lógica para los grupos de interés. Además, los modelos de reutilización permiten a las partes interesadas garantizar directamente la aplicación de procedimientos de higiene y desinfección y obtener mayor control sobre los procesos.
- Evaluar el uso de embalajes y artículos e indagar sobre su reciclabilidad
Un mayor uso de artículos desechables supone un aumento de la presión sobre la gestión de residuos. Por ello, es aconsejable dar preferencia a diseños, materiales y formatos que puedan ser recogidos y reciclados de forma eficaz. Hay que considerar la capacidad de la infraestructura de gestión de residuos disponible para procesar el flujo creciente de plásticos de una manera sostenible y circular, es decir, mediante el reciclaje.
También hay que reducir, clasificar y separar los desechos plásticos para evitar que se mezclen con los peligrosos, tratar de introducir artículos y envases de plástico de un solo uso como temporales y revisar las necesidades operativas a largo plazo de forma regular a la luz de los últimos consejos científicos y de salud pública disponibles.
- Involucrar a terceros para mejorar la eficacia de las acciones
El establecimiento de protocolos de higiene y seguridad por parte de las empresas turísticas se ha traducido en un mayor control sobre lo que entra en sus operaciones. Esto representa una oportunidad para potenciar los mecanismos de comunicación con los proveedores y para incrementar la influencia y coordinación, asegurando así la aplicación y el seguimiento de dichos protocolos.
Esta influencia del negocio del turismo en las cadenas de suministro se puede aprovechar para reducir la cantidad de envases de plástico innecesarios y artículos que se destinan a las operaciones turísticas, que deberían desinfectarse y eliminarse adecuadamente.
- Comunicación abierta y transparente
La comunicación coherente y transparente es clave para implementar con éxito las medidas de higiene y seguridad y para reconstruir la confianza entre los clientes. Se recomienda que la comunicación sea un reflejo de los esfuerzos para abordar la contaminación plástica dirigida al personal y a los socios. Deben establecerse expectativas claras sobre cómo reducir el uso de plástico e implementar modelos de reutilización, cumpliendo al mismo tiempo con las medidas de higiene y seguridad.
Los destinos y las empresas turísticas deben informar a los clientes de manera abierta, transparente y coherente sobre las acciones tomadas para abordar la higiene a través de una estrategia mejorada de plásticos, así como brindarles recomendaciones sobre los protocolos de uso e higiene de los equipos y artículos a su disposición.
¿Qué es la Iniciativa Global de Plásticos Turísticos?
Anunciada en enero de 2020, la Iniciativa Mundial sobre Turismo y Plásticos actúa como la interfaz del sector turístico del Compromiso Global por la Nueva Economía de los Plásticos, que une a más de 450 empresas, gobiernos y otras organizaciones detrás de una visión común para abordar las causas y el origen de la contaminación por plásticos.
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La Iniciativa permite a las empresas y gobiernos tomar medidas concertadas, liderando con el ejemplo para el cambio hacia la circularidad en el uso de plásticos. Además, requiere que las organizaciones turísticas asuman un conjunto de compromisos concretos y viables para 2025 que giran en torno a la idea del reciclaje:
- Eliminar envases y artículos de plástico problemáticos o innecesarios.
- Tomar medidas para pasar de modelos de un solo uso a modelos de reutilización o alternativas reutilizables.
- Avanzar para que el 100% de los envases de plástico sean reutilizables, reciclables o compostables.
- Tomar medidas para aumentar la cantidad de contenido reciclado en todos los envases y artículos de plástico utilizados.
- Colaborar e invertir para aumentar las tasas de reciclaje y compostaje de plásticos.
- Informar pública y anualmente sobre el progreso realizado hacia estos objetivos.